Comunicación en tiempos de pandemia, algo cambió en nosotros

Desde que nuestras vidas se paralizaron y comenzaron a funcionar en torno al aislamiento, la prevención, las restricciones y todo lo que rodea nuestro hoy como sociedad, comenzó a gestarse un cambio en la manera de comunicarnos, de informarnos y entretenernos.

Puede que algunos evalúen que tal situación es beneficiosa y otros no tanto. El caso es que es indudable que la sociedad hizo un «click» (nunca mejor usado el término) en materia de usos de la información.

Lo ocurrido ayer con la inauguración de la Escuela Generativa del Club Deportivo Pringles terminó de animarme a escribir una editorial respecto a lo que pasa en La Toma, no sólo desde los números, sino desde los usos y tendencias.

Sólo en nuestro portal, 617 personas/usuarios siguieron en vivo el evento debido a las restricciones de asistencia por los protocolos establecidos. Una estadística inédita pues vasta reparar en que ese número corresponde a la página identidadtomensecom.ar pero el evento a su vez fue transmitido en vivo por la Radio Municipal, FM Libertad, Agencia de Noticias, Canal 13 San Luis y otras redes sociales como Facebook o Instagram.

Ayer, una vez más, la sociedad comprobó el rol fundamental que tiene la comunicación y demostró como ante lo trascendente del acto se volcó a lo digital y radial. Gran parte de la sociedad tomense quiso sentirse presente en el lugar, aunque, paradójicamente ocurrió lo contrario. Sin embargo esto es parte de lo que comunicacionalmente pasa en la capital del ónix.

Lo de ayer no fue un hecho aislado. Desde hace dos meses el consumo de medios locales es mayor, constante y más pronunciado. Con clara búsqueda de un perfil local ya sea radial o web. Ahora se comunican, interactúan a través de medios propios, con gente que saben es de su mismo terruño.

Esto para nosotros es un arma de doble filo: por un lado nos posesiona como medios y por el otro nos genera una responsabilidad sobre los contenidos que publicamos, el cómo, la calidad, las formas.

Está visto que la gente apostó por los comunicadores locales y elige las radios y portales tomenses; se entretiene, participa, sugiere, sigue y critica a quienes ve, escucha y siente más cerca de ella. Así, ligados, buscamos construir una realidad a través del intercambio de mensajes, pensamientos o emociones.

¿Es lo que esperábamos? Posiblemente no, pero sin dudas es algo que llegó para quedarse: el de informar colaborativamente más allá de los objetivos particulares.

Lo que ayer eran entrevistas en casa, en el estudio o en la calle, ahora son vía Meet, Zoom o teléfono. Desapareció el cara a cara y cambió nuestro contexto y cambiamos como medios.

¿Somos más empáticos? ¿Menos individualistas? ¿Más eficientes?. Sólo el tiempo lo dirá. El caso es que muchos de nuestros seguidores hoy son colaboradores, replicadores, comentaristas y hasta productores. Asumen un rol de protagonistas y delinean una construcción colectiva y colaborativa a partir del aporte, la sugerencia, el mensajito, el comentario. Y es aquí donde los comunicadores pasamos a ser nexos entre la sociedad y su entorno. Y ese papel llegó para quedarse, pase lo que pase de ahora en más.

Ojalá este fenómeno social sea una oportunidad para seguir apostando por los medios y comunicadores locales, más allá de ser conscientes que no debemos quedarnos en una mera moda o en una tendencia pasajera: también estamos ante una oportunidad única de hacer las cosas de una manera diferente. Depende de nosotros aprovecharla.