«Hasta el último día de mi vida voy a andar en dos ruedas»

Claudio Quevedo y su esposa Cristina tienen toda un vida no sólo juntos, como matrimonio, sino ligada a las motos. Se casaron en 1982 y desde entonces no dejaron de recorrer las rutas argentinas. (Fotos: Gentileza)

Nos reciben en su casa, sentados a la par, mientras vía youtube suena rock de fondo. Minimizan la aplicación que proyectan en un Smart Tv y empiezan a mostrar la infinidad de fotos que atesoran como recuerdo de todos los lugares que visitaron. «Esto es en el norte argentino», «esto es el sur, cerca de Madryn» relatan mientras van pasando las imágenes que describen paisajes argentinos de los más variados.

Pasan casi 40 minutos y aún quedan cientos de postales que aún no nos mostraron. Desde eso se comprende que casi no hay ruta argentina por la que no hayan pasado siempre llevando la solidaridad, la pasión por los fierros y el estandarte de «Los Duques del asfalto» con el Castillo de La Toma Vieja como ícono cultural.

Tantos viajes, tantos kilómetros y tantas historias arriba de una moto los han convertido en referentes a nivel nacional. «Hemos dado la vuelta al mundo como cinco veces, con tantos kilómetros» dice Claudio mientras muestra secuencias de viajes que parecen detenidos en el tiempo cada vez que los recuerdan.

«Eso se llama pasión por la motos, no hay nada que nos guste más que compartirla con otros que sienten lo mismo«. Así, empieza una nota donde en compañía de Cristina habla del Motoclub «Duques del Asfalto», de sus inicios, de su relación con el actual Intendente Ernesto Alí, de sus proyectos a nivel local, de sus mejores viajes y de una forma de vida única: «He vivido mas en cinco minutos en mi moto que mucha gente en su vida».