Un acto de fe en tiempos de cuarentena

En medio de una coyuntura social compleja y atípica, las personas que deben trabajar para y por los demás tienen una tarea agotadora, permanente y a veces ingrata.

Dentro de este grupo está incluido el personal policial que desde el escalafón menor hasta el más jerárquico desarrolla tareas de prevención y seguridad las 24 horas del día.

En medio de esa misión y ante el cansancio, la exposición y todo lo que su función implica, ¿A qué se aferran además de su vocación? ¿De dónde sacan fuerzas para seguir?.

Lo ocurrido este mediodía en la comisaría 16 de La Toma puede ayudar a responder estas preguntas.

El personal participó, junto al Jefe de la Unidad Regional VI, Comisario General Walter Contreras y el cura párroco Ignacio Lucero, de una celebración religiosa donde cada miembro recibió un pequeño emblema conocido como «Detente» que llevará a modo de invocar la protección del Sagrado Corazón de Jesús.

El padre Lucero explicó que el «Detente» es un pequeño emblema que se lleva sobre el pecho, con la imagen del Sagrado Corazón. «Es un signo de la protección de Dios, se puede hacer para cualquier situación, circunstancia o motivo. Hoy de una manera especial para unirnos a través de la oración y la devoción al Corazón de Jesús para que detenga esta Pandemia. La fuerza de seguridad nos está protegiendo con todo lo que eso conlleva y es para que sientan esa protección de Dios».

«Detente, coronavirus, el Sagrado Corazón está conmigo» dice el símbolo que llevará la policía de La Toma.

El sacerdote también explicó que «es un signo sacramental; lo vemos, lo tocamos, lo podemos llevar. Es algo muy sencillo, pero a la vez muy profundo, pues tiene la intención grande del corazón, donde uno cada de su lugar, de su trabajo y de su fe busca aferrarse a Dios«.

Luego de las palabras del religioso se realizó la bendición de los «Detente«, el rezo del Ave María y el Padrenuestro tras lo cual cada efectivo colocó la imagen en su pecho y repitió la oración que está inscripta en el mismo.

«Esto es algo inédito en la institución policíaca» destacó Walter Contreras. «Ellos, el personal, como dice el padre, se aferran a la fé, porque si no tenemos fe no tenemos razón de existir. Agradezco a la comunidad de La Toma por la forma en la que se está comportando en esta cuarentena«.